Ecolocación, un mecanismo para cazar insectos durant la noche

Agradecemos la información facilitada para Carles Flaquer, coordinador del Área de Investigación en Quirópteros del Museo de Ciencias Naturales de Granollers.

Los murciélagos o quirópteros conforman uno de los grupos de mamíferos más curiosos, ya que a lo largo de la evolución han presentado una serie de características y modificaciones estructurales de su cuerpo que les han permitido establecerse en un espacio aéreo principalmente reinado por otros grupos animales , como los pájaros y los insectos. Precisamente hoy os hablaremos en Creatibio de una de estas características especiales, y se trata de una forma de orientarse en el entorno con la ayuda de los sonidos: la ecolocación

Los murciélagos: animales nocturnos

Antes de nada debemos saber que los murciélagos son nocturnos, posiblemente como una estrategia vital para no competir directamente con las aves a la hora de cazar insectos, ya que este grupo animal lo hace durante el día. Como os podéis imaginar, cazar insectos por la noche no debe ser fácil y, aunque los murciélagos no son ciegos del todo (tienen una visión pobre pero pueden ver imágenes en blanco en negro), las capacidades sensoriales necesarias para poder cazar unos animales de tamaño tan pequeño durante la noche deben ser muy altas.

Para solucionar este problema, los murciélagos emiten unos ultrasonidos que rebotan contra los materiales y estructuras de su entorno y su eco es captado por las orejas, por lo que pueden crear una “imagen” del entorno donde están. Cuando han localizado una presa, centran los ultrasonidos orientándolo hacia donde esta está, afinando cada vez la precisión de los sonidos mientras se acercan. De esta forma pueden atrapar insectos voladores, pero también otros animales artrópodos, como arañas, escolopendras o escorpiones.

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Los murciélagos cuentan con una capacidad extraordinaria que les permite orientarse con condiciones de alta oscuridad. Imagen original de Clement Coutard, obtenida de Flickr.

 No son los únicos que usan la ecolocación.

Pero no penséis que este proceso está patentado únicamente por los quirópteros. También los cetáceos, como por ejemplo las ballenas, utilizan el ecolocación como forma de comunicación. La principal diferencia entre estos y los sonidos de los murciélagos, es que mientras que los primeros usan infrasonidos con una frecuencia inferior a la que podemos escuchar los humanos, los murciélagos utilizan ultrasonidos, es decir, sonidos con una frecuencia auditiva superior a la que podemos escuchar nosotros. En el caso de los cetáceos, además, los científicos han encontrado evidencias que tienen diferentes sonidos para los diferentes individuos, de forma que cada animal tiene una identificación diferente y exclusiva.

Modificaciones que los permiten emitir y captar sonidos

Como os podéis imaginar, para poder captar estos sonidos, deben presentar modificaciones importantes en sus estructuras sensoriales. En este caso, en todas las especies catalanas (aunque no necesariamente ocurre en todas las especies de todo el mundo), encontramos una cabeza que ha sido modificado junto con unos órganos sensitivos adaptados al proceso de comunicación.

La forma de la cabeza difiere mucho entre las diferentes especies: las tres familias que hay en Cataluña tienen a la vez tres estructuras diferenciadas y que nos permite reconocerlas, pero eso sí, todas tienen en común unas grandes orejas.

Por un lado, los vespertiliónidos (el grupo más numeroso, con 24 especies) tienen el hocico alargado, que nos podría recordar al de un perro. Por otra parte, los rinolófidos (hay 4 especies en Cataluña) tienen unas curiosas excrecencias nasales en forma de herradura. Y el último de los grupos, los molósidos (solo hay un representante en el territorio catalán) presentan unos labios carnosos y arrugados, que les caen por encima de la comisura bucal.

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Los rinolófidos presentan unos orificios nasales en forma de herradura, que les permiten emitir los ultrasonidos. Imagen de Alexandre Roux, obtenida en Flickr.

Estas diferencias en la cabeza y la cara están relacionadas con las maneras como llevan a cabo la ecolocación: los primeros y los terceros emiten los ultrasonidos desde la boca, mientras que los segundos lo hacen desde la nariz. La diferencia más importante que tienen los molósidos es que presentan una cola larga que los hace fáciles de reconocer.

Los murciélagos, control natural de poblaciones de insectos

Teniendo en cuenta que son animales que necesitan comer mucho, y que muchas veces pueden estar cerca de núcleos urbanos, se puede entender fácilmente el papel que hacen en el control naturales de especies (o incluso plagas) de insectos. Es una lástima que el uso de pesticidas, la deforestación y las perturbaciones humanas amenacen una gran cantidad de las poblaciones de estos animales.

El próximo día que estés paseando bien llegada la tarde y veas un animal que se mueve por el cielo de forma estrambótica, haciendo movimientos rápidos y cambiando de dirección, estarás viendo un murciélago. Recuerda que orienta emitiendo unos sonidos que le permiten crear una imagen de su entorno, por lo que posiblemente haya salido a buscar comida. Y sabiendo que te puede estar haciendo un favor comiéndose mosquitos que no te picarán, será un buen momento para empezar a ver este animal como una especie muy interesante y beneficiosa.

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