La intervención y recuperación de la laguna en peligro

Agradecemos la información aportada por la Doctora Esperanza Gacia Passola, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes – CSIC, y por Alex Gracia Tarragona, jefe de la Unidad de Planificación del Espacio Fluvial de la Agencia Catalana del Agua.

Cuando me dijeron que la laguna casi había desaparecido, no me lo podía creer. La laguna que había visto toda mi infancia, esa donde había pasado horas y horas en compañía de mi padre, observando los pájaros nadaban en sus aguas, fotografiando las libélulas que volaban, asustando las ranas que se escondían y estudiando las plantes que vivían allí.

La laguna donde, siendo un adolescente, tantos esfuerzos había dedicado haciendo de voluntario, concienciando a los agricultores de la zona y a mis compañeros de clase, retirando plantas invasoras, haciendo censos de las especies que la habitaban.

La laguna que me permitió acercarme a la naturaleza, conocerla y amarla. Que me enseñó la importancia de su conservación y, concretamente, de la importancia de preservar los ambientes húmedos. Tanto me marcó, que enfoqué mi carrera profesional a la protección de este tipo de ambientes…

Y ahora me dicen que el lugar que iluminó mi vida ha desaparecido. No me lo puedo creer.

laguna

Tuve que dejar todo el trabajo que tenía pendiente para ir a comprobar si realmente era cierto lo que me estaban diciendo. Cuando llegue, me estaban esperando los compañeros que habían trabajado conmigo durante los voluntariados que hicimos allí.

  • ¿Qué ha pasado? – pregunté justo al verlos.
  • Pues que han secado la laguna – contestó uno de ellos. – Hay distintas causas que lo han provocado: el uso excesivo del acuífero para regar mediante la creación de nuevos pozos, el embalse que casi no deja pasar el agua porque la necesita la ciudad, la sustitución de especies autóctonas que retenían el agua por especies invasoras que soportan mejor la desecación…
  • ¿Pero no habéis podido hacer nada? ¿Vuestras entidades no estaban llevando a cabo un proyecto para conservarlo?
  • Sí, pero nos cerraron el grifo – dijo el otro compañero. – Hace ya un tiempo que no hacemos nada y, sin nuestra supervisión, se les ha ido de las manos y la laguna ha terminado así.
  • Y, para terminar de rematarlo, hace nada nos han llamado para que intentemos arreglar el desastre – continuó el primer compañero, mientras insultaba a la administración de turno.

“Típico de los que no tienen ni idea”, pensé para mí mismo. Como ven que aunque se abuse, la naturaleza no cambia, creen que no es necesaria su preservación. Y cuando todo se va a hacer puñetas, vienen llorando para que se arregle. Suspiré.

  • ¿Tienes alguna idea? – me preguntaron.
  • Sí, tengo un plan en mente. ¿Queréis mi ayuda?
  • Claro, faltaría más – dijo uno de ellos, como si fuera obvio. – Tú trabajas para los que coordinan la Convención Ramsar. Creo que es bastante lógico que te pidamos ayuda.
  • Exacto – añadió el otro. – Además, será como los viejos tiempos.

Después de llamar al trabajo pidiendo unos días de fiesta para dejar preparado el plan de restauración de la laguna, nos pusimos a trabajar. La verdad es que echaba de menos colaborar con ellos, ya que sabíamos qué quería uno de nosotros solo diciendo cuatro palabras.

Así, después de un par de semanas de búsqueda de información, de hablar con los afectados y con los causantes, de reunirnos y discutir durante horas, pudimos crear un documento con un conjunto de propuestas que servirían para recuperar poco a poco la laguna que había marcado mi infancia y adolescencia.

  • ¿Qué proponen hacer? – comentó el gestor de la administración que había encargado el trabajo.
  • Hemos creado este documento con les propuestas a hacer – dije, dándole el texto.
  • Primero de todo, tenemos que conseguir que vuelva un nivel mínimo de agua y que no baje – continuó uno de los compañeros – Para hacerlo, queremos que una parte del agua del embalse se destine a la laguna. El río siempre la ha abastecido y desde que el embalse cortó toda la circulación ha perdido gran parte de su aporte. También queremos que se limite el uso de los pozos que cogen agua del acuífero, que también la abastece.
  • ¿Y los agricultores? – preguntó asustado el gestor sabiendo que esto no gustaría.
  • Cambiarán los métodos de riego por unos más eficientes – contesté. – En el documento hay propuestas en este sentido también.
  • La segunda parte es sustituir todas las plantas invasoras, por plantas autóctonas – siguió el otro compañero. – Y también atraer todas las especies de aves que han dejado de venir per culpa del desecamiento de la laguna.
  • Para terminar, se creará un centro de interpretación abierto al público – dije, interrumpiendo al gestor, que iba a protestar. – Este centro dará información de la laguna, del proyecto de conservación y, además, servirá para obtener ingresos para el proyecto a través de distintas actividades que se llevarán a cabo.
  • Así ustedes no tendrán que pagar tanto – añadió el primer compañero. – Además, con los cambios para los agricultores queremos dar importancia a unos cultivos respetuosos con el medio ambiente, así que se dará un certificado especial a los agricultores que sigan nuestras propuestas.

El gestor no se pudo negar. La presión ciudadana que habíamos iniciado lo obligó a aceptar el proyecto. De esta manera, las acciones para recuperar la laguna empezaron en poco tiempo. Par terminar de redondearlo, conseguí que esta zona, junto con otras lagunas que había cerca y que eran también importantes a nivel ecológico y social, fueran incluidas dentro de la Convención Ramsar. La Convención tiene como objetivo la conservación y el uso racional de las zonas húmedas mediante acciones locales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución a un desarrollo sostenible en todo el mundo.

Una vez hecho todo esto, solo quedaba esperar que la laguna se recuperase. Posiblemente no tendrá las mismas especies ni el mismo aspecto, pero sí que cumplirá su función ecológica. Además, servirá para que los habitantes vean la importancia de preservar las zonas húmedas.

Información relacionada:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Share This