La regresión del fartet y su proyecto de recuperación

Agradecemos la colaboración de Nati Franch, del Parque Natural del Delta del EBro, así como al propio parque natural, por la información aportada y las fotografías pasadas, que han permitido crear estos contenidos.

Hoy os hablaremos del fartet (Aphanius iberus), un pez de agua dulce, que puede llegar a alcanzar un tamaño de 6 centímetros como máximo (en el caso de las hembras, que son más grandes que los machos). Este pez ha tenido una fuerte regresión en Cataluña, y si analizamos los problemas con que se ha encontrado, podemos llegar a la conclusión de que son similares a los del samarugo (Valencia hispanica), otra especie autóctona con un nicho ecológico similar (es decir, comparten características en cuanto a la preferencia de hábitat).

El fartet es una especie con una alta capacidad para adaptarse a variaciones de salinidad y temperatura del medio, ya que vive en zonas donde estas condiciones pueden fluctuar fácilmente, como son los humedales poco profundos. El problema, sin embargo, son los cambios antrópicos ligados al deterioro del hábitat. Principalmente hablamos de la alteración de los cursos fluviales, la extracción de caudales, el secamiento de humedales litorales, la sobreexplotación de acuíferos y la contaminación de aguas continentales.

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El fartet es un pez que tolera ciertos cambios de salinidad, pero no la fragmentación del hábitat – imagen cedida por el Centro Ictiológico del Delta del Ebro (Generalitat de Cataluña)

El fartet és un peix que tolera certs canvis de salinitat, però no la fragmentació de l’hàbitat – imatge cedida per l’àrea de protecció i recerca del Parc Natural del Delta de l’Ebre (Generalitat de Catalunya)Otro problema que comparten fartet y samaruc es la interacción con el pez mosqito (Gambusia hoolbrokii), una especie invasora de origen norteamericano y muy agresiva que, pese a no ser depredadora del fartet, puede alimentarse de sus huevos. El pez mosquito comparte ambiente con el fartet, compitiendo por los recursos y llegando a desplazarlo de su hábitat original. Ha llegado al punto que el fartet ha terminado cambiando su área de distribución en zonas más salobres y marinas donde el pez mosquito no puede vivir ya que no tolera bien estas condiciones ambientales.

Curiosamente el pez nosquito se introdujo expresamente en todo el estado español en 1921 con el objetivo de erradicar el mosquito que causaba el paludismo o malaria. Este ejemplo muestra cómo las introducciones de especies foráneas pueden tener consecuencias que no se pueden prevenir a la larga, debido al complejo entramado de interacciones entre las especies que habitan un ecosistema. Es por ello que las introducciones de especies son procesos delicados y que posiblemente deberían suponer la última opción de cualquier gestión medioambiental.

Pero el problema del fartet es más grave, ya que en 2006 se introdujo el Fundulus heteroclitus en el Delta del Ebro. Se trata de un pez que puede vivir en ambientes con una gran salinidad como el fartet, siendo de esta forma uno de sus principales competidores actualmente en el Delta. Con todo ello, parece obvio que la aparición de peces invasores, ha supuesto un grave problema para el fartet.

Aparte de las problemáticas que hemos explicado, se debe tener en cuenta que también desaparecen ejemplares capturados en jaulas de pesca de anguilas, o bien cogidos y extraídos de su medio debido al interés por la acuariofilia, el coleccionismo de peces en acuarios. Esta actividad podría causar, además, la introducción de especies exóticas que perjudicarían la conservación del fartet, tal y como ya se ha visto.

Con este contexto, en 1996, se aprobó el programa LIFE de la UE “Conservación de especies prioritarias en humedales mediterráneos”; coordinado por el Departamento de Medio Ambiente de la Generalidad de Cataluña. El programa se realizó hasta 2011 y permitió la realización de diferentes actuaciones originadas por la Universidad de Barcelona con el objetivo de estudiar y gestionar el fartet.

Hasta el año 2000, se liberaron 5.500 ejemplares en la naturaleza, aunque desde entonces no se han realizado más liberaciones. Actualmente el Parque Natural del Delta del Ebro se realiza un plan de reproducción de esta especie para mantener individuos en cautividad y liberarlos al medio natural en el caso de que sea necesario en un futuro.

Muchas veces la reproducción en cautividad es una parte clave del programa, pero en este caso fue también necesario restaurar y rehabilitar los hábitats, haciendo conciencia también a la sociedad de la importancia de mantener su entorno bien conservado. Este planteamiento se realizó teniendo en cuenta las dos principales causas de regresión: el deterioro del hábitat y la aparición de especies invasoras.

Además, hay que tener en cuenta otro hecho: cuando se realizan acciones para mejorar un ecosistema (ya sean acciones directas de restauración o mediante la protección legal de un espacio natural), se está mejorando también el estado de conservación de otras especies que viven. Es un caso habitual con respecto a los humedales, ya que son zonas que fácilmente pueden deteriorarse o ser modificadas por el hombre.

Por lo tanto, es muy importante que seamos conscientes de la relevancia de respetar el medio natural y del peligro que puede suponer la aparición de especies exóticas. El fartet ha sido una víctima de estas acciones, pero es sólo uno de los muchos ejemplos de aquellas especies que han sufrido una gran regresión debido a la degradación de su hábitat.

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Actualmente no se liberan fartets al medio, pero se sigue actuando para mejorar el medio y conocer el estado de las poblaciones naturales – imagen cedida por el centro ictiológico del Parque Natural del Delta del Ebro (Generalitat de Cataluña)

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